Simon Esain
AGUANTAME CORAZÓNtu voz canta/ al olvido/ sin pensarlo/ te escucho/ sin saberloLa poesía erótica -o amatoria- parece requerir indispensablementela distancia. El ser amado ha encendidola llama y luego ha partido. Queda el amante apegadoa imágenes que son prisiones, visiones, efluvios de lossentidos ante los que el presente retrocede. No hay acontecimientosino celebración de lo perdido. En ese goce elpoeta Simón Esain invita al viaje con masculina ternura,memorable: alguien dormita apoyada en mi hombro.El poeta es un guía para la bella viajera a la que generosamenteacompaña en su despegue hacia un futuromejor. Pero el destino se muestra paradójico, una vezmás. La muchacha aprende rápido a germinar distintay sigue su viaje. No es pérdida, sin embargo. El poetaentonces escribe y el cuerpo de su amada vuelve en reiteradaselipsis: ¿cómo es que yo/ me apoyo en uno de tuspezones/ para oírme el corazón?La intensidad poética de Posteanubes, como la de cadapoemario de Simón Esain, embarga forzosamente aquien lee y como tizón encendido invita a paisajes, comidase íntimos descubrimientos .