Simon Esain
Los poemas intentan armar un mundo que se presentafraccionado, quebrado, en dolorosa pulsión, y cuyaconstitución misma es ese fraccionamiento. Intentansalvar los instantes. Reconstruir para curar.La limitación es la sintaxis. Y nosotros somos nuestrasintaxis. ¿Cómo escapar, entonces, al pensamientorectilíneo ya que el lenguaje materno lo es? Pero no asíla memoria, el regreso de aquello que se hundió en el notiempo:el inconsciente. La memoria fluye por rinconescaprichosos que la lógica rechaza. La memoria: ella sabedónde quiere ir, y el porqué.Allí es donde el mito, los mitos, vienen a ayudar al poetacontándole cómo era todo antes de que él naciera. Porquelos mundos nacen junto con las conciencias y son tanmúltiples como ellas.Entrar en la enramada de la memoria no para imponerel regreso sino para fundar un ir y venir sin tiempo nimesura entre el presente y el pasado. Ese no-lugardonde todo es recuperado en tanto que transformado.