Luis Antonio Rincón
El viejo tlatoani Itzcóatl quiere dejar un regalo al mundo antes de morir. Su supremo sacerdote, Tlacaélel, lo convence de reunir en la gran Tenochtitlána los monstruos más temidos de la época. Para ello, convocan al guerrero más valiente, Yohuali, que además viene de un linaje de mujeres sanadoras. Yohuali enfrenta a los hombres mariposa de Michoacán, a los chaneques de la selva, al Cipactli de Centla y al Ahuízotl de Texcoco, demostrando toda su astucia y valentía en estas misiones, aunque no todas salen exactamente como imaginaba Tlacaélel. Luego de ver cara a cara a la muerte, se enfrentará al CoyoteNahual y a la Cihuacóatl, a quien liberará de una maldición y devolverá su forma humana. 4