Alberto Soto Lanuza
Lo que tienes entre tus manos es la recopilación de unos cuantos relatos breves, pequeñas historias… escritas a lo largo de muchos años y que se me han ido ocurriendo después de abrir las ventanas y mirar a través de ellas. Vas caminando por la vida, por tus quehaceres cotidianos y ves cosas que te sugieren historias, historias que te inventas, pero que tienen una base de verdad un origen que ocurrió y sobre el que he fantaseado y exagerado a mi antojo, de acuerdo con mis sentimientos en ese momento. Algunas historias son serias, otras no tanto; unas son tontorronas y otras no… da igual, lo importante es que mientras las escribí lo pasé bien imaginando y dejando sobre el papel –que todo lo soporta- mis impresiones, mis emociones, mis sentimientos, siempre desde mi atalaya, con mis propias gafas y las de Miguel plasmando lo que ha leído en sus esplendidos dibujos.Todas y cada una llevan una enseñanza más o menos subliminal, una pequeña moraleja –implícita o no- que finalmente es lo que el lector quiera ver; puede que incluso no encuentre nada, puede que se quede en una mera historia, sin nada más que ella misma. Si es así,también habrá sido un éxito, sencillamente porque habré conseguido entretener, compartir y, sobre todo, sacar del cajón mis historias. Escribir y guardar en un cajón no tiene ningún sentido. Si alguien encuentra algún tipo de reflexión o segunda lectura, si alguien encuentra, entre líneas, otra historia paralela, me alegrará porque siempre está bien encontrar varias historias en una sola.La escritura, los dibujos, tienen alma y esto es lo que los da valor. Estos escritos, estas historias y sus ilustraciones, son verdad y son ficción, están inventadas y basadas en alguna verdad vivida en algún momento.“Es bueno inventar, es bueno imaginar, pero sobre todo es buena la locura del momento, la ausencia de lucidez, la paz que proporciona el hecho de escribir o dibujar”. 10