LUIS CASTELLANOS
interpretación mística de las Escrituras hebreas centrada en la evolución del ser humano como una tecnología espiritual diseñada por Elohim. A través del análisis de Bereshit, se distingue entre el Adam celestial y dual de la primera creación y el Adam terrenal o físico sujeto a la finitud, diferenciando los procesos de creación pura y formación material. Este viaje del alma se describe como un proceso de autoconocimiento para eliminar ’virus’ de oscuridad y trascender el bucle de la muerte mediante el despertar del sueño profundo de la inconsciencia. Se destaca el papel de lo femenino como eje para elevar la conciencia y la importancia de mantener la pureza genética frente a las intrusiones de los Nefilim o el sistema del Nachash. Mediante el uso de la gematría, códigos alfanuméricos y el simbolismo de números clave como el 8 y el 14, se propone que la humanidad original es una semilla de genética perfecta que, a través de la Teshuvah y la guía de Yeshua, debe restaurar su diseño original. En última instancia, la obra plantea que el descenso al mundo físico es una elección consciente para experimentar la dualidad y, mediante el dominio de las energías espirituales, ascender desde lo terrenal hacia los planos celestiales para reintegrarse en la unidad divina. 10