Jorge Sánchez Conejo
Palabras de amor se escriben todos los días; libros de amor, también. Y por eso casi me siento culpable de decirte que tienes entre tus manos otra historia de amor; bueno, de amor y pérdida de ese amor. Pero esta historia es especial y se diferencia del resto del universo por una simple y meridiana razón: es la historia de María y yo, única e irrepetible, que, aunque demasiado breve, fue auténticamente verdadera. Está escrita en primera persona porque en primera persona sucedió. María es una persona viviente, una mujer que existe, una mujer extraordinaria.