Galina Leontyeva
Karl Briulov (1799–1852) se alza como una figura monumental del arte ruso del siglo XIX. Aunque formado en la tradición clásica, es recordado sobre todo por sus obras maestras románticas, cargadas de emoción. Su brillantez —intelectual y artística— unida a un espíritu intensamente independiente, despertó una profunda admiración en toda Rusia y Italia. Su estilo dinámico y su poderosa expresividad conmovieron el corazón de una nación.Su fama trascendió ampliamente las fronteras rusas. En Europa occidental, Briullov ganó el respeto de figuras culturales como Thorvaldsen, Sir Walter Scott, Stendhal y Liszt, asegurando así su lugar entre los grandes del arte europeo.