Moshe Pitchon
La inteligencia artificial no plantea, en su núcleo, una crisis de inteligencia. Plantea una crisis de responsabilidad.Durante siglos, el poder humano se expandió sin perder del todo un centro: alguien podía ser señalado, interpelado, juzgado. Hoy, sistemas que deciden, recomiendan y actúan lo hacen a una velocidad y escala que disuelven esa posibilidad. Nadie decide. Todo ocurre.Este libro sostiene una tesis incómoda: el verdadero peligro de la inteligencia artificial no es que las máquinas piensen, sino que los seres humanos dejen de responder. Cuando el juicio se vuelve innecesario, la responsabilidad no desaparece; se vuelve imposible de localizar.Desde una lectura profunda del judaísmo -no como religión cerrada, sino como civilización moral-, el autor traza una genealogía del poder moderno, muestra cómo la velocidad erosiona el juicio, y explica por qué ningún marco regulatorio puede restaurar aquello que se pierde cuando ya no hay un sujeto que diga: 'Aquí estoy'.Este no es un libro contra la tecnología. Es un libro contra la desaparición silenciosa de la responsabilidad humana.