Fernando Marín Soto
Una madre ama a su hijo y un hijo ama a su madre. El vecino ama a su vecino, aunque no sea de su familia. Nuestras mascotas nos aman incondicionalmente porque nosotros así las amamos. Yo amo a Dios y Dios me ama a mí. El amor está en todas partes. ?En este libro se tratan las diferentes formas de amar y la manera en que este amor nos lleva inevitablemente a comprobar la existencia de Dios, ponernos en los zapatos del otro y maravillarnos de todo lo que ha sido creado. 10